Cayó la noche, sin apenas darme cuenta, y el frío se levantó con ganas. Las luces artificiales resplandecían, indecisas, como pensando si les merecía la pena romper por la mitad la oscuridad. Ya se empezaba a sentir un tráfico menos denso, y la gente ya era escasa en aquellas calles. El sonido eléctrico de los neones se sumaba al de algunas puertas al cerrar, y todo se convertiría, en un breve espacio de tiempo, en un páramo de penumbra y soledad.
Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
martes, 31 de mayo de 2022
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Los bosques no quieren esconder su magia, sino que la muestran de par en par. Pero, como todas las cosas en esta vida, hay que saber mirar...
-
La soledad buscada tiene esa parte de necesidad, que casi todo el mundo precisa, en ciertas parcelas de la vida. El aislamiento ofrece, en...

No hay comentarios:
Publicar un comentario