Aquí, la calma. A lo lejos, el mar. Mentiría si dijera que percibo el silencio, porque el crujir de las olas ya se encarga de omitirlo. Pero hay un reposo innegable que se funde con este extraño anochecer. La claridad se ha concentrado en un punto del celeste moribundo, al tiempo que los astros son vertidos sobre el agua, empañando su fondo iridiscente con la enorme colección de sombras del ocaso. El faro que sirve de guía a navegantes se apagó. Y cuando todo se vuelva oscuro, miraré a lo alto, admirando de nuevo la inmensa polifonía de los dioses.
Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
martes, 22 de noviembre de 2022
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