El listillo que se ha atrevido a levantarme el desayuno, se va a
enterar. Para un aliciente que tengo al despertarme, y me encuentro con que mis
cañas han volado. Algunos deberían esconder sus manos en los bolsillos, o meterlas
en el lugar más oscuro que tengan cerca. No hay derecho, hombre. Ahora tengo
que trepar por este árbol, y aguantar el escozor de las ramas secas en mis
zonas más queridas, por culpa de un chorizo que se llevó mi manduca. Y aquí
arriba no hay nada; ni una triste fruta pocha que llevarme a la boca. Pero eso
sí: como vea desde aquí pasar por debajo al culpable, le va a hacer falta una
buena ducha, porque no me voy a cortar un pelo. Soy como un reloj, y mi vientre
ya está sonando.
Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
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