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martes, 5 de octubre de 2021

La entrada


 Llegar ante la puerta del castillo y encontrarla abierta, ya fue un logro. Alguien dejó un farol en el umbral, suficiente para indicar el camino. Y al fondo, una refulgente ventana mostraba lo que tanto ambicionaba, porque el cansancio hacía mella, y más que una suculenta cena, ansiaba una yacija donde poder recostarme y, con plena seguridad, rendirme prontamente ante los sueños más profundos.

Aquella luz del bosque


 La noche del bosque ofrece silencio, espacio abierto a la calma, sombras interminables y alguna que otra luz disimulando su aspecto. Las tinieblas nos dan caza, en su impasible avance, y perdidos, alejados de nuestro hábitat, caemos en otra realidad. Inmersos en lo oculto, bajo el entoldamiento de enramadas y espesas ornamentaciones boscosas, un brillante crepitar nos saluda como el faro sobre su roca, abriéndonos el paso hacia un lugar seguro. 

lunes, 4 de octubre de 2021

La visita


 Dicen que hay otros mundos, pero están en este. Y es muy posible, porque no hay más que mirar con atención para darse cuenta de que eso es muy cierto. Aquí se juntan muchos de ellos, como el de la fotografía, que se dejó caer en las inmediaciones de un antiguo y clausurado cementerio. Allí reposó lo indispensable, y cuando recobró las fuerzas necesarias para ascender de nuevo, se elevó a as alturas para desaparecer en el inmenso firmamento. Fue una visita tan inesperada como breve, pero mereció la pena. La esfera transmitió serenidad, que es precisamente lo que escasea en estos tiempos. Son visitas que se repiten, aunque poco frecuentes ante los ojos humanos. Instantes que valen su precio en oro. 

domingo, 3 de octubre de 2021

Espinas


 Las rosas nos muestran la realidad de las cosas. 

Belleza y peligro son dos caras de la misma moneda. 

Guía


 La oscuridad llega siempre, por regla general, cuando el día decide tomar un descanso. Está en su derecho, faltaría más. Y cuando eso sucede, los colores desaparecen, hasta que dejamos de percibir lo que a simple vista la luz nos regala. Es en momentos así cuando todos necesitamos un guía, un instante de claridad que nos lleve a buen puerto, y evite que nos perdamos en la frondosa negrura. Y aunque el camino se torne escabroso, siempre habrá alguien que nos tienda un puente hasta ese lugar donde todo resplandece. La llama de un candil, una tea cercana, o el destello de una antorcha en la lejanía, pueden ser el faro que encauce nuestras pisadas hacia un lugar seguro. 

viernes, 1 de octubre de 2021

Planos


 Cada vez son más los que hablan de diferentes planos que afectan a nuestro mundo. Las mentes humanas, por regla general, no están preparadas para entender este tipo de cosas. Solamente un sector de privilegiados alcanza a entender, y no demasiado, lo que supondría movernos en más de tres dimensiones. Una parte de la comunidad científica trabaja en estos asuntos, de igual manera que se investiga en el colisionador de hadrones desde hace tiempo, cerca de Ginebra; un lugar donde no puede colarse cualquiera. Y lo mismo que allí, bajo tierra, en la frontera subterránea de Francia y Suiza, se avanza constantemente en la investigación de algo tan asombroso como el acelerador de partículas, hay departamentos muy exclusivos, a nivel global, que intentan descubrir más y más sobre las diferentes dimensiones que, supuestamente, nos rodean.

Pero nosotros, los humanos de a pie, que ya tenemos bastante con subsistir en un mundo cada vez más agobiante, no tenemos mucha idea de todo esto. Quizá algún día nos lleguemos a enterar de algo. O no.

Visitantes del espacio


 Mucha gente piensa que los objetos volantes no identificados tienen siempre una forma ovalada. Aquellos platillos de los años 60, que después se dejaron ver en décadas posteriores, han ido evolucionando, de manera que, a día de hoy, los avistamientos nos dejan presenciar una serie enorme de artefactos de todo tipo. Hay quien piensa que muchas de las estructuras que nos rodean, son simplemente objetos que no esconden nada más que lo que se ve, pero esto puede ser otro cuento. 

Pensar que estamos solos en el cosmos es una muestra más de egocentrismo absurdo, teniendo en cuenta que el universo es tan grande que no seríamos capaces de comprenderlo. Si todo tiene un sentido, y creo firmemente que así es, nuestra tierra será un planeta habitado más, en este vacío inacabable. Quizá, algún día, alguien o algo de ahí fuera se digne a visitarnos, sin esconderse ni disfrazarse. Y, si eso sucede, espero que sea con buenas intenciones. 

El fin del mundo


 Por más que nos empeñemos en lo contrario, el fin del mundo llegará. Ese será el día en que dejaremos de existir, y cada parte de nosotros desaparecerá. Después, ya iremos viendo, porque hay que ir a lo práctico, y no deberíamos perder las valiosas horas en intentar adivinar lo que nos espera tras esta vida. 

Yo creo que algo habrá. No me imagino una oscuridad eterna, después de llegar hasta aquí. Pero no estoy todo el día pensando, como algunos que conozco, en lo que tendremos al cerrar los ojos por última vez. Este camino hemos de vivirlo, y de paso, disfrutarlo. Y todo lo que nos desvíe de esa idea es perder el tiempo.

Pero, si algún día, cuando todavía nos encontremos en este plano, nos tocase de lleno una devastación, no podremos negar la ironía de la existencia, por habernos puesto en primera fila para admirar los últimos retazos de lo que hasta ese instante habremos tenido delante. Y eso, por desgracia, es algo que puede suceder en cualquier momento.

La leona


 Caminar por cualquier bosque tiene su magia, sobre todo para aquellos que nos gusta tanto perdernos en lugares solitarios, y aprovechar el silencio que las grandes ciudades niegan desde por la mañana. Un escaso rayo de sol se filtra entre las árboles, dando idea de la profundidad del entorno. Y allí mismo, sin esperarlo, una leona se deja ver, portando elegancia y parsimonia a partes iguales, como solamente los felinos saben. Lo extraño es cruzarse con semejante creación de la naturaleza, rezumando belleza y autoridad, pues la leona, que está a lo suyo, sabe imponerse desde el sigilo.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Splash!


 Chapotear. Eso es lo que hacemos muchas veces en la vida. Dar palos de ciego hasta que acertamos, y, mientras tanto, esparcimos hacia fuera lo que resulta de nuestros errores, que no suelen ser pocos, empapando lo circundante. En eso se basa el aprendizaje, con sus ensayos y sus errores, hasta que nos damos cuenta del camino que hemos de seguir. Lo malo es cuando, a pesar de los palos, de las caídas y los desengaños, seguimos apostando al caballo perdedor, como lerdos, sin darnos cuenta de que la vida pasa volando.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Vida en Marte


  No sé si habrá vida inteligente en Marte. Si la hay, puede que sea microscópica e insignificante (dirán algunos) Pero, por muy pequeña que sea, siempre será mayor que la de muchos que habitan nuestra Tierra.

martes, 31 de agosto de 2021

Todo acaba


 

Las vacaciones ya van terminando. De hecho, muchos las acabaron hace un tiempo. Otros, ni siquiera las han disfrutado. Las playas irán vaciándose, y el silencio de las olas será lo único que pueda escucharse en la lejanía, junto al canto de las gaviotas. Los días nacerán y morirán, y las orillas habrán borrado cualquier vestigio.

lunes, 30 de agosto de 2021

Soledad


 

Hasta los árboles pueden sentirse solos. Y en su soledad, abandonarse y desaparecer. Lo que un día pudo ser un lugar majestuoso, desde donde poder contemplar la inmensidad de un mundo, cada vez más destrozado, todo puede volverse una cárcel, exenta de muros físicos, pero con firmes grilletes uncidos al aislamiento.  

sábado, 17 de julio de 2021

Paseos nocturnos


 

Pasear de noche tiene una magia innegable. Solamente aquellas personas que temen a la oscuridad, se sienten incómodas ante la negrura que se vuelca sobre sus espaldas. Los bosques dificultan la perspectiva, pero, al abrirse, se muestran los claros que baña la luna, y lo que antes era gris, se manifiesta con variopintos colores, aunque apagados, pero lo suficientemente certeros como para darnos una idea de las texturas que nos envuelven.

martes, 22 de junio de 2021

Espinas



 

Quien busca, suele encontrar. Esta regla no se cumple a rajatabla, pero la perseverancia nos regala, a veces, el embrujo de ansiadas sorpresas. No obstante, los viajes que se inician no siempre resultan perfectos, porque hasta rosa alcanzada puede herirnos con sus espinas. 

Luz de guía


 

No será la primera vez que nos perdemos al caminar. Pero no es igual hacerlo bajo las luces de una ciudad, que mezclarse entre frondosas arboledas que apenas visten claridad. Entretenerse es de necios cuando todo se torna sombrío, y encontrar el camino de vuelta se hace indispensable. 

lunes, 21 de junio de 2021

La jarra germana


 Para los que nos gusta caminar por parajes alejados, quizá hasta sombríos, donde nadie respira alrededor, y los sonidos son tan lejanos que cuesta trabajo ubicarlos, resultaba un auténtico disfrute para los sentidos ser la única pieza del tablero. Solamente un suelo oscuro, tiznado levemente de huellas de otros que, como yo, decidieron cruzar por allí, se extendía bajo un cielo encapotado, frío y amenazante, comenzando a rezumar algunas pizcas de lluvia. Y en mitad de la nada, como surgida de un sueño sin sentido, una enorme jarra de cerveza, seguramente germana, se alzaba con chulería sobre aquel césped empapado de negrura. Me pregunté cuál sería su procedencia, tibiamente atónito, mientras medraba su envergadura a medida que mis pasos se acercaban, y ante ella, me detuve. Del tamaño de una casa, quizá más, algunas de sus formas relucían con los rayos del ocaso, y fue en aquel instante cuando caí en la cuenta de que el tiempo, caprichoso, me avisaba sobre mi regreso a la civilización. Y allí dejé al hallazgo, oscureciéndose, lo mismo que los entornos, diluyéndose entre una niebla que prefirió no esperar. 

domingo, 13 de junio de 2021

Calor del bueno


 

No es momento de poner la chimenea, por mucho que guste mirar hacia el fuego, y sentir el crepitar de las ascuas. Con este calor que está haciendo ya, lo que menos apetece es plantarse ante las llamas, para sentir cómo baja la tensión y quedarse aplatanado. Pero nadie puede negar que la magia de una hoguera es real, aunque habrá que esperar al invierno para sacar de nuevo el hacha y traer una buena leña para arder. Todo llega. De momento, el sofoco está servido. Lidiemos como se pueda con este infierno, que cada año es más abrasador. Buenas bebidas frescas, que no frías, y un buen cobijo para evitar los rayos de nuestro astro. Así nos pondremos a salvo de este sol tan irritante que, a pesar de necesario, es puñetero.



viernes, 11 de junio de 2021

Pirámides, fumatas blancas y el bueno de Augusto.


 

Cruzar una puerta y encontrarme con tres pirámides aztecas, después de tropezar con una vieja vía de tren, y aterrizar ante la estatua de Augusto – Octavio para los amigos – no es algo que pueda considerar como habitual. A mí no me suceden este tipo de cosas  casi nunca.

Mientras bebía un refresco de arándanos, templado como el abrevadero de una mula, observaba en la lejanía tres columnas de humo blanco, como si acabasen de elegir a tres Papas. Y dado que el sol de justicia se empeñaba en ser molesto, me refugié bajo medio arco de piedra que todavía quedaba en pie. No había un alma en aquel entorno interminable, y con más aburrimiento que una mona con ukelele, me terminé la bebida. Fue entonces cuando me pregunté hacia dónde dirigir mis pasos, pero no tenía un ápice de ganas para ponerme a pensar. Aquel era uno de tantos momentos asfixiantes de verano, punzantes y crueles, en los que te quedas inerte, como si alguien hubiese apretado el botón de pausa. Una calma fuera de lo normal, con lejanísimos susurros que llegaban de las montañas, formaban el hilo musical de aquel sueño del que, por fin, acabé despertando, porque menudo tostón. Casi me quedé dormido dentro de ese sueño. Y entonces no sé qué habría pasado.

jueves, 10 de junio de 2021

Colores


 

El calor llega, lanzando sus raíces para hacernos sudar, y lo consigue. Muchas noches resultan ser un pesado suplicio, y hasta las flores se agachan ante la abrasadora canícula. Pero no puede negarse que la belleza se manifiesta cuando estallan los colores y todo se pincela al gusto, como las obras de arte que son.


Coco