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domingo, 6 de noviembre de 2022

El fin de la humanidad



 

Esa soledad buscada que a no pocos nos entusiasma, se podría convertir en una constante sensación de aislamiento, dadas las circunstancias que nos rodean. Si una guerra global estallase, en el mejor de los casos, el indeterminado número de supervivientes, quizá esparcidos por la geografía, caminaría sin rumbo, en busca de alguna esperanza a la que poder aferrarse. La sinrazón campa a sus anchas entre los poderosos, que usan sus redes de dominio para empujarnos a todos hacia el absoluto desastre. Pero no es cuestión de saber si sucederá, sino en qué momento reventará todo, porque llegará el día en que el cielo se cubra de rojo y una intensa luz abrase cualquier atisbo de vida.


domingo, 16 de octubre de 2022

Luz en el viento


 

Hasta el silbido más tenue se deshilacha con la marcha de las horas. La claridad desciende y el viento nace sin aviso. La luna contempla en calma los vestigios del ayer, escuchando la oración de aquel caballero errante, envuelto en la penumbra que a duras penas rompe un fanal de exigua llama.  Entonces, las plegarias resuenan y su eco retumba, recorriendo la inmensidad.

viernes, 12 de agosto de 2022

La Luz que nos guía


 

Viajar hacia la luz es algo que debemos hacer en la vida, sin esperar a nuestro último aliento. El resplandor que nos espera más allá de remotos horizontes no es más que una meta, y con firme anhelo y decidido ahínco, lograremos vernos envueltos por un brillo incandescente que nos guiará, por muchas penumbras que se ciernan a partir de ese instante.

lunes, 1 de agosto de 2022

El futuro que viene


 

Cuántas películas habremos visto de catástrofes irremediables, donde la humanidad se ha de buscar la vida hasta en los sitios más cochambrosos. Me vienen varios títulos a la mente en este instante, y todas esas historias coinciden en que nuestro porvenir no tiene ninguna buena pinta ni siquiera a largo plazo. Según esas cintas, el mundo llegará a colapsar de tal manera que todo lo que acabe rodeándonos será irreversible, y la vida, tal y como la conocíamos, nunca será igual. Las comodidades a las que no damos la más mínima importancia serán recuerdos dolorosos, de una intensidad lo suficientemente fuerte como para hacer llorar de desesperación a cualquiera. Sentarse cómodamente a ver las mentiras de la televisión, con un refrigerio cerca y los pies en alto, al fresco de un ventilador o con el calor de una buena estufa, desaparecerán. Ir a comprar a la tienda de alimentación y llenar la cesta de, quizá, caprichos, no será algo que podamos hacer de nuevo. El mundo caerá como tal, y el confort que no valoramos acabará desapareciendo. Y todo esto por la mala gestión de unos pocos que, eso sí, mantendrán una serie de privilegios que el resto ni oleremos. Por culpa de esos que no supieron, o no quisieron, hacer las cosas bien, nuestro mundo será un aciago páramo devastado. Los errores de aquellos que quisieron hacer de la política su estandarte personal, son los que nos van a llevar a un cataclismo del que solo los más fuertes podrán escapar. 

O no.

¿Llegarán los extraterrestres a tiempo?


 

No se puede negar que estamos viviendo tiempos convulsos. Todo el mundo tiene algo de lo que quejarse, y la mayoría de nosotros soportamos esa piedra inmensa sobre nuestras espaldas que nos hunde cada vez más en el fango. Los países tienen sus propios demonios, pero aquí, en España, padecemos el infierno cruel que avanza sin reparos. Y después de vivir una pandemia, un secuestro masivo, una crisis que no tiene pinta de acabar, unas históricas nevadas, volcanes castigando con su magma, incendios que lo arrasan todo, sequías angustiosas, etc., solo falta ya una invasión extraterrestre (aunque ya estemos acostumbrados a las invasiones) y que nos caiga un pedrusco del espacio. 

Y, francamente, no me sorprendería nada que algo así sucediera.

Pero me pregunto si llegarán a tiempo.

miércoles, 20 de julio de 2022

La Libertad


 


La libertad no debe ser solamente una sensación. La libertad es un derecho que todo ser debe tener, siempre y cuando se cumplan unas normas básicas. Porque “libre” no significa hacer lo que a uno le de la santa gana, donde quiera y cuando quiera, ya que una sociedad planeada sobre la anarquía nos llevaría a un caos mayor del que el mundo vive ya. Estamos en mitad de tiempos convulsos, y la gran mayoría de la gente está llegando a una clara conclusión: Hace falta un correctivo severo contra todos aquellos que se creen por encima del resto, haciendo de las suyas bajo una capa de impunidad.
La libertad es algo preciado que, cuando se tiene, no se valora. Y son muchos, por desgracia, que, en lugar de estimar la importancia de tamaño albedrío, se dedican a propagar sus maldades, colmando de cataclismos todo cuanto nos rodea. Nuestra vida puede verse embestida brutalmente con las crueles llamas que devoran todo, esparciendo el horror a través de montañas y dejando tras de sí una árida estampa de dolor. Los incendios que arrasan ahora España son fruto de varias causas, entre ellas, la más profunda vileza de quienes buscan con ansia enferma producir el peor de los daños.
España arde, y contemplamos con pavor el avance de un infierno que arranca de cuajo toda vida que envuelve entre sus llamas.
La libertad no puede estar disponible para aquellos que provocan esta hecatombe. Para ellos no. Solamente debería haber un castigo para semejantes bestias: Ley y Orden; puño de hierro.

Las vacas viajeras


 Las vacas del pueblo ya se han “escapao”. Así rezaba una canción que sonaba tiempo atrás. Y es que las vacas de hoy no aguantan a nadie (y no me extraña) A la primera de cambio, se agencian un billete de tren y se van de excursión.

lunes, 18 de julio de 2022

Luz mágica


 

     La luz que en ocasiones brilla, puede ser producto de la magia. Durante el día no valoramos el esfuerzo que hacen algunas luces por hacerse notar, pues el sol inunda todo con su vasta claridad, al tiempo que los lejanos y diminutos fulgores intentan destacar en un abismo incandescente. Pero en horas de descanso, cuando el astro comienza a yacer en la distancia, nacen los destellos que tornasolan en el preludio de la noche.  

domingo, 17 de julio de 2022

La puerta del bosque


     Si la noche te acorrala en mitad del bosque, busca refugio. Nunca sabes cuándo vas a tener que soportar una tormenta, una lluvia, el calor traicionero de un verano abrasador o la más fría noche de invierno. Intenta caminar en línea recta y buscar los caminos o los ríos, atento a cualquier brizna de civilización. Todo puede valer para guarecerse, excepto si te hallas ante una solemne puerta de piedra que ni abre ni cierra, justo ahí, delante, inerte e impasible al pasar de los años. La puerta descansa sobre un lecho de hierba, rodeada de un silencio que avanza en la oscuridad. Esa puerta es un signo, un aviso, una marca en tu camino. Las criaturas de la noche acechan y el tiempo se acaba. Encuentra cobijo cuanto antes. Resguárdate de lo desconocido y evita pronunciar palabra, porque los ancestrales demonios comienzan a acechar.


martes, 31 de mayo de 2022

Prepárate.


 

Nada hace más impredecible al ser humano que aquella preparación que le avala, en circunstancias de peligro. Las personas, por regla general, no se suelen preocupar por aquello que le rodea, y no tiene nociones básicas de una conciencia situacional que pueda salvarle la vida en un momento dado. Saber cómo utilizar en beneficio propio todo aquello que tenemos alrededor, es una enorme ventaja. Y para llegar a ese punto, es necesario un entrenamiento físico y mental. Las artes de combate son una herramienta esencial en esta vida, cada vez más complicada, al igual que el adiestramiento interior. Saber cómo reaccionar en condiciones hostiles, aprovechando las habilidades adquiridas, resulta ser primordial.

Vamos derechos a un nuevo mundo, lleno de amenazas, y de una inseguridad nunca vista. La supervivencia tendrá un significado vital para todos, y solamente aquellos que se hayan preparado tendrán más opciones de perdurar en este planeta abocado al caos.


viernes, 24 de diciembre de 2021

Un año más


 

Está a punto de desaparecer otro año. A veces no somos conscientes de lo rápido que sucede la vida, pero, si nos detenemos por un instante en meditar sobre este asunto, quizá caigamos en la cuenta de que no aprovechamos bien nuestro paso por la tierra.

Ocupamos demasiado tiempo en nimiedades, y lo que es peor, en amargarnos con cuestiones que solamente nos ofrecen disgustos. Pelearnos con los demás, alterarnos, avinagrar nuestro carácter con situaciones de las que deberíamos pasar… Creo firmemente que es hora de aprender a tomarse las cosas de otra manera, aunque ya nos pille mayores. El saber no ocupa lugar, y lo más bonito de todo esto es que si nos centrásemos en lo que verdaderamente importa, todo iría mucho mejor. Y habrá quien pregunte: “¿ Y eso cómo se hace?”… Pues, simplemente, disfrutando de esas cosas a las que normalmente no damos importancia, pero que están ahí para nosotros. Disfrutar con nuestra familia, con nuestros amigos de verdad, incluso con aquellos conocidos que, de una u otra forma, están cosidos a nuestro camino. Disfrutar de las buenas charlas en directo, de los paseos, de los amaneceres, sin tanta pantalla de móvil u ordenador, a las que parece que estamos pegados. Disfrutar del silencio de un bosque, del frescor de la orilla del mar, del aroma de la lluvia, del último rayo de sol. Gozar con la mirada limpia de un perro, con los ronroneos de un gato, con el canto de las aves, con el eco de nuestra voz.  Una cálida compañía, una taza de té, el crepitar de la chimenea en invierno, o las horas de más que nos regala el verano. Son tantas las cosas que nos rodean, que deberíamos dar las gracias por tanta belleza. Y las tenemos ahí, al alcance de la mano, pero no siempre las tenemos en cuenta.

Los años se van, y ahora, en este páramo que han convertido nuestra existencia, esperaremos la llegada de un nuevo período que, ojalá, comience a arrojar algo más de luz, y poder ir dejando atrás las alargadas sombras de quienes decidieron volcar su herrumbre sobre todos.


jueves, 23 de diciembre de 2021


 

Conduciendo sin destino prefijado, deseas que la vida te lleve hasta alguna buena sorpresa, siempre agradable, capaz de alegrar el día. La carretera es solitaria, y nadie se asoma por ninguna parte. Creer en algo más allá de nuestras fronteras, suele ofrecer el entusiasmo por contactar con alguna de esas célebres naves que, de vez en cuando, se dejan ver en ciertos puntos del mundo. Y no estaría nada mal poder comprobar que son reales, siempre que, claro está, vengan sin ganas de armarla.

En lugar de eso, conduces tranquilamente y, de pronto, te encuentras con una enorme naranja en mitad del asfalto. Si sales del camino podrás rodearla, pero te sientes tan atónito que ni te planteas moverte del sitio. Nada sale de ella, permaneciendo inmóvil, como disecada. No hay hombrecillos grises ni luces extrañas. Solamente una gigantesca fruta en mitad del camino que obstaculiza tu viaje. 

Al menos, si la cosa se eterniza, zumo no te faltará. Hay que ser optimista. 

Noche y Fuego


 

Silencio. La noche es la reina y lo ensombrece todo. Nada se escucha, excepto el crepitar del fuego, que alumbra lo necesario. Vacío. La vida cobra otro sentido en este bosque, donde no hay nada, y ni siquiera las razas nocturnas muestran sus colmillos. 

martes, 23 de noviembre de 2021

Noche


 Llega el invierno, y la leña de las chimeneas tizna el aire, y puede sentirse a lo lejos la esencia a lumbre, a madera candente, a astillas quemadas y brillantes ascuas que planean y desaparecen. 

Cumbre Vieja


 

El horror sin fin de todas aquellas personas que lo han perdido todo, no creo que pueda describirse con palabras, por muchas que sean. Contemplar con impotencia cómo el curso de la lava se come las casas, obliga a odiar con rabia al Volcán Cumbre Vieja, que va dejando un rastro de caos absoluto.

martes, 9 de noviembre de 2021

Negrura


 Perderse en la negrura y hallar una pizca de luz, reconforta,
 siempre que no sea la casa de la bruja. 

No me gusta interrumpir a nadie cuando está cocinando.

Oscurece


 

Son muchos quienes adoran conducir de noche. Muchos de ellos admiten que lo hacen porque se tiene mejor visibilidad, y mejor respuesta, ante un imponderable, mientras que despotrican de la luz del día cuando se posa frente a ellos. No les falta razón. El sol puede cegar irremediablemente, y no es buen compañero de viaje en tales circunstancias. Pero no todo se ha de reducir al volante cuando hablamos de la noche. Pasear bajo las estrellas y guiarse, incluso, por la intuición, hospeda una magia inequívoca. Rodearnos de calma y mirar al horizonte, sin más murmullo que el tañido de la oscuridad al caer, puede llegar a convertirse en un vicio al que acudir de vez en cuando.

Lobreguez


 las nieblas quisieron darme la bienvenida, y sin pedir permiso a nadie, aparecieron. El invierno decidió, por su cuenta, cubrir con su manto de frío a la impasible noche, mezclándose con ella y agregando el crujido de las sombras cuando crecen. 

Las cosas de palacio van despacio


 El Palacio de los Duques de Alba, en Piedrahita, alberga una inmensa, casi interminable, colección de recuerdos, tallados con esmero tanto en sus muros como fuera de ellos. Caminar en las inmediaciones de tan noble lugar, hace meditar en el paso de los tiempos, ornamentados delicadamente con toda clase de acontecimientos, fechadas en marcadas épocas de inconfesables secretos, osadas gestas, lealtades inquebrantables o perversas traiciones. Respirar la historia de España es un lujo, y allí, envueltos en un  silencio coetáneo, luchan los quejidos del pasado para no caer en el olvido. 

miércoles, 27 de octubre de 2021

Volar


 Creo que todo el mundo ha soñado alguna vez con poder volar. Y no me refiero a surcar los cielos en un avión, sino a sentir el viento a medida que se avanza en las alturas. Un buen medio es el globo, aunque no sea un transporte rápido, pero te hace sentir la emoción del momento, al mismo tiempo que te rodea el miedo por la incertidumbre, ya que, si algo falla, te vas hacia abajo irremediablemente. 

Coco