Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
sábado, 13 de marzo de 2021
Reflejos
jueves, 4 de marzo de 2021
El banco molesto.
Alguien debió hacer mal los cálculos, ya que no suele ser
lógico obstaculizar la entrada a un inmueble, o estorbar a la hora de subir una
escalera, como en este caso, y plantar un banco frente a unos escalones. Cualquiera de
necesite usar estos peldaños, lidiará con la molestia, pues al lúcido de turno
se le ocurrió anclar el asiento delante de la escalinata. Hace falta ser
descerebrado.
Pero lejos de arreglar este entuerto, ahí sigue, tan pancho.
Y lo que queda, seguramente.
La noche llegará
Los tejados tienen ese encanto especial que, al ensombrecer cada
noche, adquieren cierta magia. Las luces anaranjadas que bañan las tejas,
arañan con delicadeza techumbres o azoteas, y caminan entre cubiertas con noctámbulos
reflejos, ofreciendo un hipnótico estado en el que perderse, cuando, desde una
altura privilegiada, se inclinan ante nosotros increíbles artesonados, húmedos
por el relente y brillantes por los luceros.
El día vive todavía, pero, en unas horas, la bóveda celeste
se apagará, y comenzará de nuevo el juego trasnochador, dispersando las
estrellas como finas esquirlas de fogata.
Copias exactas
Una copia puede ser útil, cuando sustituye, por ejemplo, a
un objeto que se ha extraviado. No habrán sido pocas las veces que hemos
clamado al cielo, pidiendo que apareciera ese juego de llaves, o hasta ese otro
calcetín que nos regalaron, y que tanto valor sentimental tenía. En momentos
así, una buena copia habría dado juego.
Pero hay cosas que son ciertamente inquietantes, como
encontrarse en mitad del campo un elemento escultórico que pincela la mismísima
Puerta de Alcalá. Y es que, esta copia tan bien realizada, que parece haber
sido arrancada de su lugar de origen, reposa sobre el césped de un terruño con
hierba floreada, disfrutando de la intemperie con lozana alegría en cada poro
de su pétreo semblante.
No creo, sinceramente, que tamaña obra haya surgido de la
nada, ni que sus líneas tan precisas sean fruto de la erosión. La naturaleza,
aunque inmensa en sabiduría, no suele ser capaz de perpetrar lo que en
cualquier parte se considera una anomalía de este calibre, por lo que los
lugareños sospechan, claramente, que algún gracioso decidió abandonar esta
creación en mitad del terreno.
No es que quede mal, sino que asombra. Y extraña más todavía
que nadie se haya apropiado de esta pieza, con la cantidad de coleccionistas
que abundan por todas partes.
miércoles, 2 de diciembre de 2020
¡Feliz Navidad!... (por decir algo)
Ya están aquí las fiestas, una vez más, fieles a su cita
anual. Lo malo del asunto es que, este año, no van a ser agradables, ya que en los
hogares sufriremos la pesadumbre que llevamos padeciendo desde hace ya muchos
meses. Lo terrorífico del tema es que un sinfín de personas ya no están, por
culpa de una pandemia mal gestionada, y los que hemos tenido la enorme suerte
de poder contarlo, nos sentaremos a la mesa sin uno o varios componentes de la
familia. Entre los que nos han dejado, y los que, por lejanía, no van a poder
compartir con nosotros ni siquiera la cena de Nochebuena, este año 2020
terminará con una sensación de vacío y de tristeza de proporciones lamentables.
Dicen que ya habrá tiempo de disfrutar de los nuestros en
las próximas navidades. Primero, habrá que ver quiénes de nosotros llegamos
hasta allí, y después haremos planes. Pero, lo que está visto es que no merece
la pena planificar nada, porque, de la noche a la mañana, todo puede cambiar.
Vivir el presente es lo único realmente práctico, y, mientras
nos dejen hacerlo, intentemos ser felices, aunque cada día tengamos más encima
la vigilante y peligrosa espada del control, la censura y el miedo.
Mucha suerte a todos. Feliz Navidad.
lunes, 9 de noviembre de 2020
Valores
Sin ruido
Poder pasear entre el silencio,
navegar sobre olas calladas
o disfrutar de la niebla en calma,
son placeres que muy pocos saben apreciar.
Mar de arena
Más allá de las tormentas, donde las olas templaban tras los
arrecifes, los restos de un naufragio se erguían, alumbrados tímidamente con el
único farol del galeón encallado. Más lejos, una imponente atalaya asomaba
entre la bruma, mostrando su importancia. El faro, extinto sobre unas rocas
infranqueables, manaba de las arenas, y las nieblas, turbias y obstinadas,
custodiaban los contornos.
Sosiego
La calma reina en estos rincones, alejados de toda desazón. Una
mañana clara, con la quietud sobre el agua y el silencio en el viento, retratan
y culminan un paisaje que acaricia con afecto cada hebra de césped y cada
brizna de arena.
Llegada la noche
No muy lejano relucía aquel destello, asomando con cautela entre
húmedos ramajes, al paso cansado y entristecido de la noche. La fatiga me
ofrecía un instante de tregua, suficiente para advertir que, parcamente moderada,
la distancia hasta aquel caserón sería vencida en breve.
Tras la primera tapia, con su vieja cancela enmohecida,
Llegué hasta sus pies, rozando sus altos muros de piedra resplandeciente, sintiendo
el llanto de mil fantasmas que atraían mi presencia, entreabriendo el portón de
la mansión que acogía en sus entrañas al recién llegado.
Y allí encontraría la respuesta de interminables
interrogantes.
Futuro incierto
La noche no tardó en mostrarse, y el águila, que bajó para
tener diferente perspectiva, se encontró con una lumínica mariposa recadera, de
aspecto brillante y prudente vuelo, que llevaba sobre ella agobiantes noticias.
Desalentadas, sabían que la vida estaba cambiando, más allá de sus fronteras, y
los humanos convivían con un castigo que asolaba sus caminos de manera
inaudita. El alba y el ocaso entretejían niebla y lluvia, donde antes brotaba,
imponente, la claridad. Y el borroso futuro, apartado de cualquier mejoría, caía
vencido a los pies de la guadaña que todo lo cercena.
jueves, 1 de octubre de 2020
Niebla
La niebla surgió, de repente, sin esperarlo, y con ella, la noche. La luz de los viejos faroles alcanzaban lo exiguo, y con toda la calma del mundo, sin ansia ni premura, llegaría hasta la orilla de cuanto había soñado.
El amor de los animales
La rebusca tras la berrea
Hay que reponer fuerzas, porque la berrea las mengua a base de bien.
Cualquier alimento decente es bueno para renovar la energía.
Mirada
Esa mirada felina, tan auténtica, tan única.
Esa mirada que muchos quisiéramos tener,
y que tan solo disfrutan
los gatunos, mansos o fieros.
Esa mirada que lo dice todo.
domingo, 27 de septiembre de 2020
Palmira, la gaviota
Aquella gaviota, de nombre Palmira, decidió tomarse un respiro, merecidamente
ganado, tras su larga caminata por el borde del malecón. Algo sedienta, a causa
de un boquerón ingerido, arrugaba su gaznate. Buscaba algún recipiente con agua
fresca donde rebozar el pico, y de paso, atisbar el ambiente para echarse una
siesta. Y allí, bajo un sol de justicia, escudriñó cuanto pudo ver, bajo unas
palmeras muy apañadas que esperaban, con impaciencia, la visita de la bella
palmípeda. Un apropiado sueño ya estaba calculado, bajo las espesuras del oasis,
y sería bien aprovechado, hasta el momento de reanudar los altos vuelos, para
seguir planeando por las alturas.
Canales pandémicos
En Venecia se ha notado el bajón de turistas, como en
cualquier parte donde el Coronavirus se esté paseando a sus anchas. En los canales
navegan menos góndolas, y las que flotan, esperan a ser ocupadas por alguien
que quiera disfrutar de un paseo. Alguna que otra embarcación de recreo puede
verse, y escucharse, con más claridad que de costumbre, pues el silencio se
está instaurando hasta más allá del agua, por la falta de movimiento. Las pizzerías
no tienen demasiada vida, a pesar del increíble aroma que se escapa de las que
aún funcionan, y la escasez, en todas sus formas, planea aviesamente.
Este año 2020 es de lo más repugnante, y todavía queda por
sufrir, hasta que la última campanada caiga. Y después, ya veremos, porque esta
ristra de calamidades continuará, lo más probable, en 2021. Pero no dejemos que
el abatimiento se apodere de nosotros, porque si eso ocurre, iremos en picado.
domingo, 6 de septiembre de 2020
sábado, 5 de septiembre de 2020
En calma
Arriba
Y los niños se preguntaron dónde comenzaba todo. Los planetas giraron, las estrellas se encendieron, y el cielo, con su cántico, explotó de júbilo.
Más allá
Aventura
La vida en sí misma es una aventura, intrépida, desbordante, a veces excéntrica, y casi siempre una incógnita. No esperes a mañana para embarcar tus sueños hacia un puerto mejor.
Confesiones a la luna
Miradas
Detrás de esa mirada, nada se esconde, pues la inocencia impresa en esos ojos sinceros, ya la quisiéramos tener los humanos.
jueves, 13 de agosto de 2020
Adiós, Tábata
Nunca
imaginé que te llegaría a querer tanto. Si tiempo atrás me hubiesen dicho que llenarías
con tanta luz mi vida, lo habría interpretado como una exageración. Pero fue
todo lo contrario, sin duda, porque detrás tu mirada, de tus discretos pasos, de
tus juegos o de aquellos saltos que dabas en tu cama mientras soñabas, había un
ser que irradiaba cariño sin igual. Tu compañía, tu respiración al dormirte, tu
calor cuando te acurrucabas, tu forma de estirarte al despertar… Pero ya no
habrá más mañanas que comiences con tus ojitos abiertos, ni con tus ansias por
tu desayuno, ni con tus ganas de jugar, porque tras ese último suspiro, te has
marchado. Luchaste como una campeona contra un cáncer, y lo venciste.
Batallaste contra los achaques del tiempo, a pesar de sufrir dificultades de
visión, arrastrar tu frágil corazón, o soportar los dolores en tus pequeños huesos.
Y a pesar del avance del tiempo, peleabas contra él, demostrando tu fortaleza y
tus ganas de vivir. Pero a tus más de diecisiete años, tus órganos comenzaron a
fallar, y nos dejaste. Tuvimos la suerte de tenerte en nuestras vidas, de acompañarte
hasta el último instante, cuando el líquido del sueño sin retorno entró en ti.
Allí estábamos, tu familia, acariciando tu cuerpecito hasta que tu interior
dejó de latir y se hizo el silencio. Y sin dejar de mirarte, llegó el llanto,
que todavía nos acompaña.
Te quiero,
Tábata. Y no hablo solo en mi nombre, porque todos los que hemos compartido
contigo todos estos años, sufrimos tu ausencia, viéndote en cada rincón, mirando
por si estuvieras aún, y recordando tantas cosas que no hay forma de arrancarse
este dolor.
Ahora
estarás con tu hermano gato Ulises, que habrá salido a buscarte al umbral de tu
cielo. Sé feliz allí, y cuida de él, como él hará contigo. Quiero pensar que
algún día volveremos a estar juntos, porque, si todo tiene un sentido, esto no puede
ser el final. Mientras tanto, agacha la mirada de vez en cuando, y desde arriba
verás que seguiremos recordándote como eras, con toda la bondad y la lealtad
que un ser tan maravilloso como tú nos ha podido dar.
Has sido un
regalo del cielo. Ahora estás en él.
Algún día
volveremos a estar juntos, pequeña.
miércoles, 15 de julio de 2020
A buen recaudo
martes, 14 de julio de 2020
Charlas bajo el sol
domingo, 5 de julio de 2020
El pato en remojo
martes, 30 de junio de 2020
Silencio
Poco se oía, o nada. Si acaso, un lejano susurro, que bien podía ser el viento, que me decía, cálidamente, que alejarse del bullicio reconforta el alma. Y allí, a lo lejos, unas cuantas vacas, a lo suyo, como debe ser, disfrutando de esa tranquilidad que el campo regala.
Fresco veraniego
-
Los bosques no quieren esconder su magia, sino que la muestran de par en par. Pero, como todas las cosas en esta vida, hay que saber mirar...
-
La soledad buscada tiene esa parte de necesidad, que casi todo el mundo precisa, en ciertas parcelas de la vida. El aislamiento ofrece, en...
















































