Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
lunes, 9 de noviembre de 2020
Mar de arena
Más allá de las tormentas, donde las olas templaban tras los
arrecifes, los restos de un naufragio se erguían, alumbrados tímidamente con el
único farol del galeón encallado. Más lejos, una imponente atalaya asomaba
entre la bruma, mostrando su importancia. El faro, extinto sobre unas rocas
infranqueables, manaba de las arenas, y las nieblas, turbias y obstinadas,
custodiaban los contornos.
Sosiego
La calma reina en estos rincones, alejados de toda desazón. Una
mañana clara, con la quietud sobre el agua y el silencio en el viento, retratan
y culminan un paisaje que acaricia con afecto cada hebra de césped y cada
brizna de arena.
Llegada la noche
No muy lejano relucía aquel destello, asomando con cautela entre
húmedos ramajes, al paso cansado y entristecido de la noche. La fatiga me
ofrecía un instante de tregua, suficiente para advertir que, parcamente moderada,
la distancia hasta aquel caserón sería vencida en breve.
Tras la primera tapia, con su vieja cancela enmohecida,
Llegué hasta sus pies, rozando sus altos muros de piedra resplandeciente, sintiendo
el llanto de mil fantasmas que atraían mi presencia, entreabriendo el portón de
la mansión que acogía en sus entrañas al recién llegado.
Y allí encontraría la respuesta de interminables
interrogantes.
Futuro incierto
La noche no tardó en mostrarse, y el águila, que bajó para
tener diferente perspectiva, se encontró con una lumínica mariposa recadera, de
aspecto brillante y prudente vuelo, que llevaba sobre ella agobiantes noticias.
Desalentadas, sabían que la vida estaba cambiando, más allá de sus fronteras, y
los humanos convivían con un castigo que asolaba sus caminos de manera
inaudita. El alba y el ocaso entretejían niebla y lluvia, donde antes brotaba,
imponente, la claridad. Y el borroso futuro, apartado de cualquier mejoría, caía
vencido a los pies de la guadaña que todo lo cercena.
jueves, 1 de octubre de 2020
Niebla
La niebla surgió, de repente, sin esperarlo, y con ella, la noche. La luz de los viejos faroles alcanzaban lo exiguo, y con toda la calma del mundo, sin ansia ni premura, llegaría hasta la orilla de cuanto había soñado.
El amor de los animales
La rebusca tras la berrea
Hay que reponer fuerzas, porque la berrea las mengua a base de bien.
Cualquier alimento decente es bueno para renovar la energía.
Mirada
Esa mirada felina, tan auténtica, tan única.
Esa mirada que muchos quisiéramos tener,
y que tan solo disfrutan
los gatunos, mansos o fieros.
Esa mirada que lo dice todo.
domingo, 27 de septiembre de 2020
Palmira, la gaviota
Aquella gaviota, de nombre Palmira, decidió tomarse un respiro, merecidamente
ganado, tras su larga caminata por el borde del malecón. Algo sedienta, a causa
de un boquerón ingerido, arrugaba su gaznate. Buscaba algún recipiente con agua
fresca donde rebozar el pico, y de paso, atisbar el ambiente para echarse una
siesta. Y allí, bajo un sol de justicia, escudriñó cuanto pudo ver, bajo unas
palmeras muy apañadas que esperaban, con impaciencia, la visita de la bella
palmípeda. Un apropiado sueño ya estaba calculado, bajo las espesuras del oasis,
y sería bien aprovechado, hasta el momento de reanudar los altos vuelos, para
seguir planeando por las alturas.
Canales pandémicos
En Venecia se ha notado el bajón de turistas, como en
cualquier parte donde el Coronavirus se esté paseando a sus anchas. En los canales
navegan menos góndolas, y las que flotan, esperan a ser ocupadas por alguien
que quiera disfrutar de un paseo. Alguna que otra embarcación de recreo puede
verse, y escucharse, con más claridad que de costumbre, pues el silencio se
está instaurando hasta más allá del agua, por la falta de movimiento. Las pizzerías
no tienen demasiada vida, a pesar del increíble aroma que se escapa de las que
aún funcionan, y la escasez, en todas sus formas, planea aviesamente.
Este año 2020 es de lo más repugnante, y todavía queda por
sufrir, hasta que la última campanada caiga. Y después, ya veremos, porque esta
ristra de calamidades continuará, lo más probable, en 2021. Pero no dejemos que
el abatimiento se apodere de nosotros, porque si eso ocurre, iremos en picado.
domingo, 6 de septiembre de 2020
sábado, 5 de septiembre de 2020
En calma
Arriba
Y los niños se preguntaron dónde comenzaba todo. Los planetas giraron, las estrellas se encendieron, y el cielo, con su cántico, explotó de júbilo.
Más allá
Aventura
La vida en sí misma es una aventura, intrépida, desbordante, a veces excéntrica, y casi siempre una incógnita. No esperes a mañana para embarcar tus sueños hacia un puerto mejor.
Confesiones a la luna
Miradas
Detrás de esa mirada, nada se esconde, pues la inocencia impresa en esos ojos sinceros, ya la quisiéramos tener los humanos.
jueves, 13 de agosto de 2020
Adiós, Tábata
Nunca
imaginé que te llegaría a querer tanto. Si tiempo atrás me hubiesen dicho que llenarías
con tanta luz mi vida, lo habría interpretado como una exageración. Pero fue
todo lo contrario, sin duda, porque detrás tu mirada, de tus discretos pasos, de
tus juegos o de aquellos saltos que dabas en tu cama mientras soñabas, había un
ser que irradiaba cariño sin igual. Tu compañía, tu respiración al dormirte, tu
calor cuando te acurrucabas, tu forma de estirarte al despertar… Pero ya no
habrá más mañanas que comiences con tus ojitos abiertos, ni con tus ansias por
tu desayuno, ni con tus ganas de jugar, porque tras ese último suspiro, te has
marchado. Luchaste como una campeona contra un cáncer, y lo venciste.
Batallaste contra los achaques del tiempo, a pesar de sufrir dificultades de
visión, arrastrar tu frágil corazón, o soportar los dolores en tus pequeños huesos.
Y a pesar del avance del tiempo, peleabas contra él, demostrando tu fortaleza y
tus ganas de vivir. Pero a tus más de diecisiete años, tus órganos comenzaron a
fallar, y nos dejaste. Tuvimos la suerte de tenerte en nuestras vidas, de acompañarte
hasta el último instante, cuando el líquido del sueño sin retorno entró en ti.
Allí estábamos, tu familia, acariciando tu cuerpecito hasta que tu interior
dejó de latir y se hizo el silencio. Y sin dejar de mirarte, llegó el llanto,
que todavía nos acompaña.
Te quiero,
Tábata. Y no hablo solo en mi nombre, porque todos los que hemos compartido
contigo todos estos años, sufrimos tu ausencia, viéndote en cada rincón, mirando
por si estuvieras aún, y recordando tantas cosas que no hay forma de arrancarse
este dolor.
Ahora
estarás con tu hermano gato Ulises, que habrá salido a buscarte al umbral de tu
cielo. Sé feliz allí, y cuida de él, como él hará contigo. Quiero pensar que
algún día volveremos a estar juntos, porque, si todo tiene un sentido, esto no puede
ser el final. Mientras tanto, agacha la mirada de vez en cuando, y desde arriba
verás que seguiremos recordándote como eras, con toda la bondad y la lealtad
que un ser tan maravilloso como tú nos ha podido dar.
Has sido un
regalo del cielo. Ahora estás en él.
Algún día
volveremos a estar juntos, pequeña.
miércoles, 15 de julio de 2020
A buen recaudo
martes, 14 de julio de 2020
Charlas bajo el sol
domingo, 5 de julio de 2020
El pato en remojo
martes, 30 de junio de 2020
Silencio
Poco se oía, o nada. Si acaso, un lejano susurro, que bien podía ser el viento, que me decía, cálidamente, que alejarse del bullicio reconforta el alma. Y allí, a lo lejos, unas cuantas vacas, a lo suyo, como debe ser, disfrutando de esa tranquilidad que el campo regala.
Fresco veraniego
sábado, 16 de mayo de 2020
Mauricio
viernes, 15 de mayo de 2020
Los sonidos del viento
martes, 28 de abril de 2020
Lo que viene
En remojo
Como cabras
Aquí ni pica nada
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Los bosques no quieren esconder su magia, sino que la muestran de par en par. Pero, como todas las cosas en esta vida, hay que saber mirar...
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La soledad buscada tiene esa parte de necesidad, que casi todo el mundo precisa, en ciertas parcelas de la vida. El aislamiento ofrece, en...

















































