Aquella gaviota, de nombre Palmira, decidió tomarse un respiro, merecidamente
ganado, tras su larga caminata por el borde del malecón. Algo sedienta, a causa
de un boquerón ingerido, arrugaba su gaznate. Buscaba algún recipiente con agua
fresca donde rebozar el pico, y de paso, atisbar el ambiente para echarse una
siesta. Y allí, bajo un sol de justicia, escudriñó cuanto pudo ver, bajo unas
palmeras muy apañadas que esperaban, con impaciencia, la visita de la bella
palmípeda. Un apropiado sueño ya estaba calculado, bajo las espesuras del oasis,
y sería bien aprovechado, hasta el momento de reanudar los altos vuelos, para
seguir planeando por las alturas.
Vivir es el arte de dibujar sin un borrador. https://www.instagram.com/deif_k53ro/
domingo, 27 de septiembre de 2020
Palmira, la gaviota
Canales pandémicos
En Venecia se ha notado el bajón de turistas, como en
cualquier parte donde el Coronavirus se esté paseando a sus anchas. En los canales
navegan menos góndolas, y las que flotan, esperan a ser ocupadas por alguien
que quiera disfrutar de un paseo. Alguna que otra embarcación de recreo puede
verse, y escucharse, con más claridad que de costumbre, pues el silencio se
está instaurando hasta más allá del agua, por la falta de movimiento. Las pizzerías
no tienen demasiada vida, a pesar del increíble aroma que se escapa de las que
aún funcionan, y la escasez, en todas sus formas, planea aviesamente.
Este año 2020 es de lo más repugnante, y todavía queda por
sufrir, hasta que la última campanada caiga. Y después, ya veremos, porque esta
ristra de calamidades continuará, lo más probable, en 2021. Pero no dejemos que
el abatimiento se apodere de nosotros, porque si eso ocurre, iremos en picado.
domingo, 6 de septiembre de 2020
sábado, 5 de septiembre de 2020
En calma
Arriba
Y los niños se preguntaron dónde comenzaba todo. Los planetas giraron, las estrellas se encendieron, y el cielo, con su cántico, explotó de júbilo.
Más allá
Aventura
La vida en sí misma es una aventura, intrépida, desbordante, a veces excéntrica, y casi siempre una incógnita. No esperes a mañana para embarcar tus sueños hacia un puerto mejor.
Confesiones a la luna
Miradas
Detrás de esa mirada, nada se esconde, pues la inocencia impresa en esos ojos sinceros, ya la quisiéramos tener los humanos.
jueves, 13 de agosto de 2020
Adiós, Tábata
Nunca
imaginé que te llegaría a querer tanto. Si tiempo atrás me hubiesen dicho que llenarías
con tanta luz mi vida, lo habría interpretado como una exageración. Pero fue
todo lo contrario, sin duda, porque detrás tu mirada, de tus discretos pasos, de
tus juegos o de aquellos saltos que dabas en tu cama mientras soñabas, había un
ser que irradiaba cariño sin igual. Tu compañía, tu respiración al dormirte, tu
calor cuando te acurrucabas, tu forma de estirarte al despertar… Pero ya no
habrá más mañanas que comiences con tus ojitos abiertos, ni con tus ansias por
tu desayuno, ni con tus ganas de jugar, porque tras ese último suspiro, te has
marchado. Luchaste como una campeona contra un cáncer, y lo venciste.
Batallaste contra los achaques del tiempo, a pesar de sufrir dificultades de
visión, arrastrar tu frágil corazón, o soportar los dolores en tus pequeños huesos.
Y a pesar del avance del tiempo, peleabas contra él, demostrando tu fortaleza y
tus ganas de vivir. Pero a tus más de diecisiete años, tus órganos comenzaron a
fallar, y nos dejaste. Tuvimos la suerte de tenerte en nuestras vidas, de acompañarte
hasta el último instante, cuando el líquido del sueño sin retorno entró en ti.
Allí estábamos, tu familia, acariciando tu cuerpecito hasta que tu interior
dejó de latir y se hizo el silencio. Y sin dejar de mirarte, llegó el llanto,
que todavía nos acompaña.
Te quiero,
Tábata. Y no hablo solo en mi nombre, porque todos los que hemos compartido
contigo todos estos años, sufrimos tu ausencia, viéndote en cada rincón, mirando
por si estuvieras aún, y recordando tantas cosas que no hay forma de arrancarse
este dolor.
Ahora
estarás con tu hermano gato Ulises, que habrá salido a buscarte al umbral de tu
cielo. Sé feliz allí, y cuida de él, como él hará contigo. Quiero pensar que
algún día volveremos a estar juntos, porque, si todo tiene un sentido, esto no puede
ser el final. Mientras tanto, agacha la mirada de vez en cuando, y desde arriba
verás que seguiremos recordándote como eras, con toda la bondad y la lealtad
que un ser tan maravilloso como tú nos ha podido dar.
Has sido un
regalo del cielo. Ahora estás en él.
Algún día
volveremos a estar juntos, pequeña.
miércoles, 15 de julio de 2020
A buen recaudo
martes, 14 de julio de 2020
Charlas bajo el sol
domingo, 5 de julio de 2020
El pato en remojo
martes, 30 de junio de 2020
Silencio
Poco se oía, o nada. Si acaso, un lejano susurro, que bien podía ser el viento, que me decía, cálidamente, que alejarse del bullicio reconforta el alma. Y allí, a lo lejos, unas cuantas vacas, a lo suyo, como debe ser, disfrutando de esa tranquilidad que el campo regala.
Fresco veraniego
sábado, 16 de mayo de 2020
Mauricio
viernes, 15 de mayo de 2020
Los sonidos del viento
martes, 28 de abril de 2020
Lo que viene
En remojo
Como cabras
Aquí ni pica nada
Los riesgos de ponerse fino
Manolito, el primate.
lunes, 16 de marzo de 2020
Covid 19
miércoles, 4 de marzo de 2020
Pasear por Ávila
Loros o Cotorras
lunes, 2 de marzo de 2020
Asombroso Madrid Vacío
Venecia, vacía.
Burgos
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Los bosques no quieren esconder su magia, sino que la muestran de par en par. Pero, como todas las cosas en esta vida, hay que saber mirar...
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La soledad buscada tiene esa parte de necesidad, que casi todo el mundo precisa, en ciertas parcelas de la vida. El aislamiento ofrece, en...


























































